Hace 235 años, la fundación

ANTES DE LA FUNDACIÓN

«Según todos los indicios, cuando en 1516 llegó Solís a la boca del río Santa Lucía, donde los charrúas tenían un gran paradero, fue bien acogido por ellos. El navegante hispano dejó fondeadas en el Santa Lucía, al que llamó «río de los Patos», sus dos naves mayores y prosiguió viaje aguas arriba por el Plata, hacia su trágico final. Desde las barrancas de San Gregorio -a las que el propio Solís designó así-, desde el Arazatí y desde la boca del Cufré, donde hubo otros tantos enclaves, los indígenas habrán observado el derrotero de la pequeña carabela.
Sin embargo, la historia de San José empezará recién dos siglos después, cuando el ganado bovino que introdujo Hernandarias en San Gabriel -Colonia- en 1617, se hubo multiplicado y esparcido por toda la Banda Oriental al sur del río Negro. Éste fue el primer cambio operado en el paisaje, una alteración verdaderamente sustancial»

Pasa el tiempo y en 1738, don Francisco de Alzáibar obtiene «en propiedad, para que libremente y como dueño propio, use de él, el referido rincón de San José… cerrado por dichos cuatro ríos de la Plata, San José, Santa Lucía y Luis Pereira».
Indica Héctor Olazabal que la «inmensa extensión territorial, cuyo límite norte logrará aun hacerlo
llegar, por sucesivas ´denuncias´, hasta el río Yi»

«Hacia 1780 el actual departamento estaba ya repartido integramente -bien por el sistema de ´gracia o merced´, bien por el de denuncia- entre muy escasos propietarios. Sólo en la zona del río San José y de los arroyos Carreta Quemada, Cagancha, Chamizo y San Gregorio existían algunos fundos medianos y pequeños.
En cuanto a la población y la vivienda, un padrón hecho en 1781 proporciona las siguientes cifras:

San José y Cagancha – 378 vecinos, en 83 casas
Carreta Quemada – 171 vecinos, en 21 casas
Chamizo y San Gregorio – 231 vecinos, en 30 casas

Integraban este vecindario «españoles, pardos libres, negros libres y esclavos».

 

LA FUNDACIÓN DE SAN JOSÉ DE MAYO

SURGIMIENTO DEL CENTRO CIVILIZADOR
La fundación del pueblo de San José, efectuada por el teniente de Dragones don Eusebio Vidal en 1783, es un hito importante en el proceso de humanización del paisaje que estamos reseñando. Vidal salió de Montevideo el 28 de mayo, en cumplimiento de una orden del virrey Vértiz, ´con 29 carretas, 204 indios y cuarenta cavezas de familias Pobladoras´. Se ignora cuándo llegaron a las costas del ´arroyo San Josef´ por haberse perdido el acta fundacional, pero algunos años después el Medio Cabildo estableció expresamente el 1º de junio de 1783 como la fecha de la fundacion.
A las 46 familias iniciles, cuya nómina se ha conservado -las que originariamente habían sido
destinadas a poblar la Patagonia-, es preciso agregar otras seis que arribaron al año siguiente, entre las que se contaba la de Benito Pérez, del ´obispado de Astorga´, única familia maragata. ´El detalle del origen del total de las familias pobladoras -dice el historiador Carlos Larriera- es el siguiente: 43 asturianas, 5 castellanas, 2 gallegas, 1 andaluza y 1 de Astorga: total 52 familias´
(De ser esto cierto deberemos convenir con Larriera en que los nacidos en la ciudad josefina «somos maragatos de San José que nada tenemos que ver con los de la Maragatería de los montes de Foncebadón, Teleno y Valduerma…»)

No fueron fáciles, sino todo lo contrario, los primeros años de afincamiento de estos colonos. Las tierras que se les entregaron no bastaban al mantenimiento de una población en aumento, y la voracidad de latifundistas vecinos les obligó a presentar antes las autoridades continuas solicitudes, tal como lo consignan con abundancia de datos Sala de Touron, Rodríguez y de la Torre en su ´Evolución Económica de la Banda Oriental´.

Mientras por una parte el gran hacendado De la Quadra, alegando que los josefinos se habían extendido por tierras de su estancia, pretendía que se les desalojara hasta de las que habían recibido al fundarse la villa, por la otra el Medio Cabildo reclamaba la ampliación del ejido y de las chacras. El virrey Avilés los mantuvo -desestimando las pretensiones de De la Quadra- en el goce de una amplia extensión, pero finalmente la Real Audiencia de Buenos Aires falló en favor del terrateniente. En 1804 la pugna llegó a ser muy crítica; no obstante, el desalojo fue suspendido
repetidas veces en virtur de que los vecinos ´estaban enardecidos´.

Sello en homenaje al fundador, don Eusebio Vidal

 

FUENTE DE INFORMACIÓN

Libro «LOS DEPARTAMENTOS»
Autores: Mirta Ana López, Carlos Altieri, Daniel Ramela, Humberto Costa Fernández, Miguel Muyala, Aida A. García y Héctor R. Olazábal.

Capítulo: SAN JOSÉ EN LA HISTORIA, escrito por Héctor R. Olazabal

Sobre Héctor R. Olazábal, el libro indica que:
«Nació en San José el 26 de marzo de 1932. Es profesor de Derecho y de Historia en Enseñanza Secundaria (Liceo Nº 7 de Montevideo y Liceo Departamental de San José) y en el Instituto Normal de San José. Ha dictado clases también en el Liceo Piloto de Colonia, habiendo obtenido el cargo por concurso de oposición libre.
Además de sus abundantes colaboraciones en periódicos locales y de Montevideo, en 1968 publicó su obra «Cronistas del San José antiguo» y en 1969 un trabajo sobre «Rafael Sienra y la historia de San José».

 

 

SAN JOSÉ DE MAYO HOY

Compartimos un video realizado por DESTINOS MARAGATOS, recorriendo la ciudad capital del departamento.

 

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