Ecilda Paullier celebra sus 135 años

Este martes 16 de mayo de 2018, la ciudad de Ecilda Paullier, está celebrando un nuevo aniversario de su fundación por parte de la familia Paullier.

En la mañana se realizó el acto protocolar, con presencia de autoridades departamentales y locales, en la Plaza de los Fundadores

 

135 AÑOS DE ECILDA PAULLIER

El Dr. Alejandro Reboulaz, fue el encargado de rememorar los datos históricos de Ecilda Paullier. Compartimos sus palabras.

Un 16 de mayo, hace ya 135 años, la poderosa asociación empresarial , de impronta masónica de los hermanos Paullier Mathon, hijos de inmigrantes franceses, provenientes de la aldea alpina de Six Fer a Cheval, en la vieja Saboya ; firman un contrato con el Gobierno de la República, presidido por el Gral. Máximo Santos, que los habilita a impulsar un emprendimiento de desarrollo urbano y rural , en estas tierras al oeste del departamento de San José.

Atrayendo a afincarse a colonos provenientes de Europa, deseosos de establecerse con sus familias y comenzar una nueva y próspera existencia.
Así nació la “Colonia Agrícola y Pueblo de Santa Ecilda” ( en honor a la esposa de Federico Paullier: doña Ecilda Capdevilla Reixach).

Desde su establecimiento “Santa Ecilda” se convirtió en el nuevo hogar de numerosos inmigrantes del viejo continente: suizos -verdaderos pioneros de la localidad-, alemanes, austríacos, franceses, españoles, italianos, como contingentes mayores, que se reforzó con la llegada de portugueses, balcánicos, irlandeses y árabe-libaneses.
Quienes se instalaron en las 6298 cuadras, que constituían a la colonia agrícola; generando 72 chacras. Siendo la nro. 46 la destinada concretar el centro poblado, que se dispuso sobre el lomo de tres cuchillas, que constaba de 44 manzanas y 24 huertas periféricas.

En sus primitivas épocas, fue Ecilda Paullier, una población cosmopolita, políglota y tolerante, donde coexistían pacíficamente usos y costumbres diversos. Donde se expresaban diferentes lenguajes, destacándose el alemán y el castellano. Donde convivían personas de credo católico y evangélico, en gran sintonía, respetuo mutuo y en un clima de paz. Se crearon a través de los vínculos matrimoniales , familias de diferente composición en cuanto a sus orígenes e idiosincrasias. Lo que amalgamó con el transcurrir del tiempo, a un ciudadano de fusión, se engendra a nuestro gentilicio: el “ecildense”.

Como breve pincelada de antaño destacamos que: en los dos primeros años de iniciado el proceso fundacional, que demandaría dos décadas, la población ya contaba con: la Capilla de Nuestra Señora de los Dolores, el Cementerio, la Escuela Pública , la Comisaría y una floreciente Plaza Pública.

Los hermanos Paullier también se establecieron en la novicia colonia, con su Estancia Escudero, vecina al arroyo homónimo, ejemplo de la actividad rural desde 1885, y a una legua de distancia edifican la Cabaña Paullier, cercana a las aguas del Cufré, construcción que se convertirá en el símbolo emblemático de Ecilda Paullier.

Fueron precursores que implantaron un modelo de trabajo y producción europeo. Con un innovadora operativa: con plantación de forrajes para sus reses, estructuras edilicias adecuadas, desarrollo de caminería rural, introducción de la forestación, y maquinaria moderna para la elaboración de productos lácteos.

Subrayando un aporte fundamental, que impone un jalón en la historia de toda la producción rural del Uruguay de entonces, la introducción al país de su selecto plantel de ganado lechero. Desde Europa importaron tres razas bovinas: destacando a la predominante holandesa -tipo Holstein – procedente de los Países Bajos, a la normanda original del norte de Francia y la ya casi extinta friburguesa, de las montañas y valles suizos. Desde 1886 los Paullier vendieron a los primeros colonos ecildenses y a sus vecinos neohelvéticos y valdenses, sus reproductores puros por cruza. Sustituyendo paulatinamente –hasta su desaparición- a las escasas y viejas vacas traídas por otros inmigrantes y a las preexistentes cimarronas, de los establecimientos rurales primigenios de la zona.

Evaluando la situación desde Santa Ecilda , sus fundadores gestaron una verdadera revolución, aseguraron el progreso y el definitivo despegue de la ganadería lechera en Uruguay. Hechos históricos documentados que nos permiten afirmar a los ecildenses, con total propiedad: que aquí nació lo mejor de la lechería nacional. Crearon una enorme quesería modelo, que conjuntamente con la constelación de tambos-queserías que la rodeaban, contando con el aporte de la tradición suizo-alemana y el esfuerzo franco-italiano, permitieron el extraordinario empuje de la quesería artesanal ecildense.

También fueron la primer cabaña del Uruguay en importar y criar caballos ingleses de pura sangre, bajo la égida de su estricto cabañero británico “Mister Smith” como lo nombraban respetuosamente sus subalternos, para utilizarlos en la actividad del turf , donde ganaron innumerables premios en las competencias hípicas . Además de comercializarlos para el mercado del transporte de tiro.

Para ejecutar este desafío contaron con un gran administrador de su establecimiento y de la colonia agrícola, el inmigrante suizo Federico Fisher, verdadero impulsor y artífice de nuestra localidad, secundado por sus asesores Germán Vonrotz y Fridolín Quincke, todos provenientes de la región madre de Colonia Suiza, guiando la expansión helvética a San José, logrando arraigar a numerosos inmigrantes suizos en Santa Ecilda.

Rememoramos del pasado , citamos otro ejemplo de cooperación y sólida empatía, en una clara demostración de mancomunión entre nuestros antecesores, que en el lugar del recodo del Camino Real en Santa Ecilda, donde se desprendía el incipiente sendero inconcluso que dirigía a la desembocadura del Cufré. Los pobladores erigieron una gran cruz de madera, lugar donde a sus pies, se celebraban animadas tertulias, concurrían hasta allí procesiones religiosas con feligreses de los diversos credos coexistentes ; se desarrollaban eventos populares, siendo un referente punto de reunión del progresista poblado, se la conocía como la “Cruz de los Caminos”, era un sitio especial para compartir , como era la naciente localidad para vivir.

Es notorio que a pesar de las dificultades de su época, los sufridos colonos que forjaron nuestra comunidad, nos han dado muestras contundentes de una gran civilidad, de procurar vivir en armonía y cultivando la más amplia tolerancia. Magnificando al trabajo y al esfuerzo diario como la únicas vías legítimas para obtener el progreso de sus familias y el bienestar común. Valores que nos heredaron y estamos mandatados a que permanezcan en plena vigencia.

Y hoy más que nunca , es nuestro deber cuidarlos y mantenerlos vivos, como el mayor legado que hemos recibido de los esforzados fundadores , que son nuestros antepasados, honrando así su memoria.

Muchas gracias a todos por vuestra amable atención.

 

HIMNO DE LOS 130 AÑOS

El músico Ronald Acevedo, escribió e interpreta la «Canción de un sueño«, realizada en homenaje a los 130 años de la ciudad

 

ESCUDO MUNICIPAL

Presentan escudo de Ecilda Paullier

 

HOMENAJE A UN VECINO DESTACADO

Este miércoles 16, la Junta Departamental de San José, realizá un homenaje a Edyns Keel, un ecildense de pura cepa.

Compartimos la entrevista que le realizó Patricia Casavieja, en su programa A MI MANERA (Radio41).

 

Sesión de la Junta Departamental en homenaje a Edyns Keel

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